La energía que el ser humano consumirá mañana es mayor que la consumida hoy, este incremento no parece tener un fin próximo. Satisfacer esa demanda con energía renovable no es solo la única opción responsable, sino también la que garantiza una rentabilidad mayor.
Los avances científicos en el sector han aumentado notablemente la eficiencia en la generación de la energía, una reducción de la perdida en su transporte y varias alternativas de almacenamiento que combaten su intermitencia. A esta eficiencia energética se le suma una inversión mínima modesta, fruto de la reducción de costes en el equipamiento, pero sobre todo por la disponibilidad de estos recursos en amplias áreas geográficas. Este último factor posibilita, a nivel geoestratégico, la liberación de una interdependencia con áreas del planeta sometidas a conflictos periódicos y a nivel doméstico, un acercamiento de la generación de energía a las zonas que concentran el consumo, todo ello aprovechando en gran medida infraestructuras existentes.
Por otro lado, la demanda de energía limpia crecerá a medida que los efectos del calentamiento global se agudicen y las generaciones jóvenes tomen un mayor protagonismo en la economía. Es previsible que este patrón de consumo afecte también a la demanda indirecta, premiando los productos y servicios generados exclusivamente con energía renovable. Asimismo, es de esperar que la administración continúe el incentivo de estas propuestas mientras que penaliza las alternativas contaminantes.
No obstante, sería ingenuo obviar las múltiples resistencias que se están produciendo a este cambio de paradigma y que sin duda están frenando la velocidad del mismo. Sin embargo, parece poco probable que esos intereses se impongan a la lógica de los motivos expuestos anteriormente.
Existen múltiples opciones a la hora de desarrollar un proyecto de estas características y es la elección de las mismas la que maximiza la rentabilidad final de la operación. Gold Millennium Group busca, analiza y filtra oportunidades en diferentes estadios para ofrecer a clientes y colaboradores las propuestas de inversión más atractivas. La división de energía de GMG monitoriza las cuestiones que afectan al sector, como son los avances técnicos en equipamiento, ayudas y/o exenciones a nivel local, regional y estatal ,cambios regulatorios que afecten a la instalación, generación o comercialización de la energía en el mercado mayorista... Asimismo, cada proyecto es evaluado bajo múltiples parámetros como son, entre otros, el histórico de tiempo e intensidad del recurso a explotar en esa localización, el coste inicial y de mantenimiento versus la eficiencia del equipamiento técnico escogido, la escalabilidad del proyecto, la cercanía a líneas de distribución y almacenamiento. Una inversión responsable, con gran rentabilidad y cuya complejidad GMG simplifica para Usted.